DOÑA ESPINACA Y LA SEÑORA LECHUGA
_Le digo doña espinaca - comentaba orgullosa la señora lechuga _ que soy muy especial para las ensaladas. –No hay plato que no adorne, desde el más sencillo hasta el más elegante.
-Eso ya lose – contesto tranquila doña espinaca - yo también soy buena para las ensaladas.
- Pero a mí me ponen tomates y cebollas y quedo deliciosa – seguía comentando ufana, la señora lechuga, - y, si me adornan con rodajas de palta, quedo ¡exquisita!
- También eso lo sé – dijo tímidamente doña espinaca - pensando que a ella la
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